LA EMPERATRIZ CARLOTA EN VERACRUZ
La estancia de la emperatriz Carlota en la ciudad de Veracruz en 1865
Miguel Salvador Rodriguez Azueta
5/26/20263 min read


LA EMPERATRIZ CARLOTA EN VERACRUZ
CRÓNICAS DE UNA ESTANCIA OLVIDADA
Por: Miguel Salvador Rodríguez Azueta
La reciente visita del embajador del reino de Bélgica, excelentísimo Patrick Herman a la ciudad de Veracruz, me hizo recordar unos datos históricos de nuestra relación mutua con el país europeo, que algunos cronistas locales han pasado por alto o al menos eso parece.
Me refiero, a las cuatro visitas a esta ciudad y puerto que realizó la emperatriz Carlota, hija del rey de Bélgica Leopoldo I y de la princesa Luisa María de Francia.
La primera, es la más conocida y comentada, el 29 de mayo de 1864 llegó a la ciudad de Veracruz junto a su esposo el Emperador Maximiliano.
De acuerdo a algunos historiadores la recepción de los veracruzanos fue fría y distantes además de fugaz por cuestiones de seguridad de los emperadores por aquello del peligro del mortal “vomito negro” o fiebre amarilla.
Otra visita fugaz fue su viaje de despedida en julio de 1866, en una situación desesperada para el imperio y de acuerdo con autores como Will Fowler también con su salud mental en franco deterioro, la emperatriz salió rumbo a Europa para no regresar jamás.
Sin embargo, pocos hablan o conocen sobre las emotivas visitas de noviembre y diciembre de 1865, las cuales voy a sintetizar por cuestiones de espacio y que me parecen muy enriquecedoras para nuestra historia local y en especial para el acervo del palacio municipal de nuestra ciudad, el cual fue sede de los aposentos imperiales durante aquella jornada.
A finales de 1865 la Emperatriz Carlota decidió conocer sus dominios del sur, en especial Yucatán, para lo cual en noviembre de ese año comenzó su periplo hacia el puerto de Veracruz, pasando por diversos pueblos y villas que hoy tienen en el olvido aquella imperial visita: El palmar, Córdoba, Paso del Macho, el Tejar y la estación del ferrocarril a extra muros de la ciudad amurallada.
De acuerdo a las crónicas del diario del imperio y del diario la Sociedad de aquel año, a las 4 de la tarde del 15 de noviembre de 1865 la emperatriz llegaba a la estación del ferrocarril de Veracruz a extramuros. Fue recibida por el prefecto imperial Domingo Bureau y una comitiva de dama y gente del pueblo.
Desde la puerta Merced hasta la catedral el pueblo vitoreo a la emperatriz, una vez en la calle de la Parroquia, la Emperatriz entró a dar gracias a la iglesia parroquial para posteriormente dirigirse a sus aposentos en el palacio municipal.
Algunas de las actividades de la Emperatriz Carlota de acuerdo a los diarios que dieron cuenta de sus actividades fueron:
Arribo al palacio y presentación de las autoridades y personalidades de la ciudad.
A las 7 de la noche cenó en sus habitaciones e invitó a un grupo de señoras distinguidas de la sociedad a acompañarla, entre ellas la señora Refugio Vázquez de Bureau, madre del Prefecto Imperial y hermana de héroe Ciriaco Vázquez.
Por la noche escuchó un concierto en el mismo palacio a cargo de las señoritas Paniagua y Peralta, quienes recibieron de la soberana costosos obsequios, así como el pianista, el señor Balderas, quien recibió una cajita de oro para rapé.
Esa misma noche un baile en el teatro de la ciudad y posteriormente el día 17 le dio por organizar “Día del pueblo” recibiendo en audiencia a las personas que así lo solicitaran y, por si fuera poco, mandó repartir mil pesos de aquella época entre los más menesterosos de la ciudad.
De acuerdo a la nota del diario del Imperio fueron agraciados 278 veracruzanos los cuales recibieron la beca del bienestar imperial.
Después de su visita a Yucatán, el 20 de diciembre del mismo año, la Emperatriz regresaba al puerto de Veracruz y en esta ocasión el diario la sociedad solo se limitó a transcribir una carta de un testigo del momento, quien afirmaba que el júbilo de los veracruzanos volvía a repetirse por la llegada de tan distinguida personalidad.
