Alejandro Sánchez Vargas "El Pelón"
Miguel Salvador Rodríguez Azueta
5/8/20243 min read


Continuamos con esta sección dedicada a los veracruzanos que por alguna razón fueron famosos en su época y hoy permanecen en el olvido.
Nuestro personaje de esta entrega está envuelto en misterio, pues algunos incluso, han confundido al padre con el hijo.
Alejandro Sánchez Vargas, popularmente conocido a principios del siglo XX como el pelón era propietario de una zapatería ubicada en el centro histórico del puerto jarocho, la misma se anunciaba como zapatería como “La casa del pelón” en la calle de Juan Manuel Betancourt hoy Aquiles Serdán.
Nacido en la ciudad de Puebla alrededor del año 1860, Alejandro Sánchez fijó su residencia en el puerto a finales del siglo XIX, para el año 1913 ya era un personaje destacado en la comunidad por su activismo político contrario al antiguo régimen por lo que fue detenido de acuerdo a la nota del diario “la Opinión” de 27 de julio de dicho año.
Incluso hay una nota del año 1899 del Universal, que fue la nota que inicio este interés por los personajes olvidados, en donde el primer globero del estado, el señor Juan Elías Clerfeuille eleva un globo en honor de Alejandro Sánchez, posiblemente el mismo personaje.
La leyenda de Alejandro Sánchez Vargas nace el año 1914, durante la invasión norteamericana, documentado esta su participación como voluntario en la defensa de la ciudad, autores como Justino Palomares y Anselmo Mancisidor lo mencionan.
Aun recuerdo que mi profesor Guillermo Castañeda Islas, de la escuela Cantonal,(Francisco Xavier Clavijero) nos hablaban sobre la gesta heroica de 1914 y nos mencionaban a estos personajes que siendo civiles se aprestaron a la defensa de la patria.
En el caso de Alejandro Sánchez Vargas, sus acciones patrióticas se hicieron legendarias, incluyendo la de una donación de oro a obras sociales después de la invasión.
Sobre el particular, quiero aclarar que no encontré fuente documentada que acredite este hecho, solo relatos orales, que han pasado de generación en generación sobre esta anécdota que a su vez cuenta con dos versiones; en una versión alguien que huía de los americanos arrojó una bolsa con oro a su negocio y otra versión dice que el mismo Alejandro Sánchez se había encontrado una bolsa con oro de los invasores, con ese recurso se apoyó a la Cruz Roja y se edificó una escuela que hoy está abandonada.
Lo cierto es que Alejandro Sánchez Vargas portaba orgulloso sus medallas como veterano de la gesta de 1914.
Para el año de 1930 la familia Sánchez ya se había multiplicado, en el censo de dicho año encontramos a nuestro personaje viviendo en la avenida Díaz Mirón y a su hijo Alejandro Sánchez Alvarado viviendo en el centro histórico.
La familia siguió creciendo y de los Sánchez Alvarado pasamos a los Sánchez Martínez, siendo el ingeniero Salvador Sánchez Martínez quien gestiona en el cementerio particular veracruzano la inhumación de la viuda de su abuelo en 1973.
La ultima morada de Alejandro Sánchez Vargas se encuentra en el panteón particular porteño y es otra de las joyas arquitectónicas de este lugar, su diseño único fue forrado con talavera poblana en honor a sus raíces.
Gracias al administrador del cementerio Clemente Hernández pude acceder a algunos archivos para develar la confusión de quien era el original pelón, como mencioné al principio de nota, algunos cronistas lo habían confundido con su hijo, incluso presentado fotos como el personaje de 1914.
También quiero agradecer al investigador Ricardo Cañas por sus comentarios sobre el tema y reconocer su trabajo en documentar gráficamente el valor del cementerio particular.
Mención especial a los datos encontrados en la pagina de ancestros en donde los descendientes de Alejandro Sánchez han estado trabajando sobre el tema de su árbol genealógico y espero muy pronto pueda tener respuesta sobre unas cartas que nuestro personaje olvidado legó a su familia y en donde creo que vamos a poder develar muchos misterios.
